Contacto: Mazda3, un compacto que lo tiene todo

He tenido la oportunidad de conducir el Mazda3, justo antes de que la versión 2017 sustituya al modelo actual que salió al mercado en 2014. El nuevo modelo está ya a la venta en España desde 16 050 € si se elige la carrocería de 5 puertas o desde  18 725 euros con la de cuatro.

El Mazda3 2014 estaba disponible con dos motores Diesel, un 1,5 litros de 105 CV y un 2,2 litros de 150 CV. Además había tres de gasolina, un 1,5 de 101 CV y un 2,0 litros con dos rangos de potencia: 120 o 165 CV. Para esta toma de contacto, pude conducir el Diesel de 105 CV que fue una de las novedades introducidas en la gama en mayo de 2016.

Probamos el motor Diesel de 105 CV

El funcionamiento de este motor me ha sorprendido, gratamente; realmente no da sensación de tener solo 105 CV pues el motor mueve el conjunto con soltura en todo tipo de situaciones, pero si se va a viajar muy cargado, es posible que la opción de 150 CV que cuesta unos 700 euros más, pueda ser más conveniente. Según los datos oficiales, con el motor menos potente se puede acelerar desde parado hasta los 100 km/h en 11 segundos, mientras que con el de 150 CV el tiempo se reduce hasta los 8,1 s.

Sorprende el régimen de giro del motor, pues da potencia hasta aproximadamente 5000 rpm y eso en un motor Diesel no es muy habitual, aunque se puede estirar hasta casi 5800 rpm. Además no hay apenas vibraciones y el ruido del motor que llega al interior del vehículo es escaso. Tanto es así, que uno de los pasajeros que iba con nosotros preguntó si se trataba de un coche de gasolina.

Este motor Diesel está asociado a una caja de cambios manual de 6 velocidades que tiene un tacto muy preciso y que permite realizar cambios de marcha muy rápidos, este es otro de los aspectos que nos ha gustado mucho. El sistema de parada y arranque automático del motor que Mazda denomina i-stop funciona realmente bien, cuando desconecta el motor lo hace con muchísima suavidad, el encendido sí se percibe claramente pero lo hace de una manera muy rápida, por lo que, al menos para mi, queda compensado.

Respecto a otros modelos de la competencia, como por ejemplo un Hyundai i30, un KIA Cee`d o un Volkswagen Golf, el Mazda3 tiene una suspensión más dura, con un tarado de amortiguadores más firmes que hacen que sea menos confortable, aunque los hay, entre los que me incluyo, que prefieren una suspensión más dura. Este Mazda tiene un paso por curva muy preciso, con ligeros movimientos de la carrocería, un coche divertido para conducir por carreteras de curvas. Quizás a esta apreciación de dureza también contribuyan los neumáticos de medida 215/45 en llanta de 18 pulgadas. A pesar de ello, no podemos decir que sea incómodo, pues devoramos kilómetros a los mandos de él sin percibir un castigo en nuestro cuerpo.

El tacto de la dirección es un tanto particular, no es tan preciso como en su hermano el MX-5 pero sigue siendo rápido, quizás no transmita con total exactitud lo que ocurre en la carretera, pero no lo podemos considerar como un hándicap.

Según los datos oficiales, el Mazda3 con el motor de 105 CV tiene un consumo medio homologado de 3,8 l/100 km. Nosotros no hemos llegado a esta cifra tan baja, pero circulando a ritmo legal por autovía, hemos realizado un consumo por debajo de los 5,0 l/100 km, y durante la parte que realizamos una conducción por carreteras de montaña sin importarnos el consumo, la media fue de 5,6 l/100 km, lo que nos parece un dato realmente bueno.

Un habitáculo que da una sensación de gran calidad

Pasemos al interior del Mazda3. El diseño del salpicadero puede parecer un poco sobrio, quizás podría llegar a decir que un poco soso, pero realmente esta apreciación pasa a un segundo plano cuando comienzas a tocar el salpicadero y a observar cómo está este rematado. Durante la conducción por carreteras de montaña, pasamos por una cuyo asfalto no estaba en buen estado, nos gustó la ausencia de "grillos" en el habitáculo, lo cual nos da una apreciación de que los ajustes entre las distintas piezas están bien realizados.

La unidad probada tenía unos asientos tapizados en cuero de color negro con costuras en tono rojo, unas costuras presentes en los paneles de las puertas, en el fuelle de la palanca de cambios y en la de freno de mano. Los asientos envuelven bien el cuerpo, yo soy de complexión delgada y en carreteras reviradas, quizás me hubiese gustado tener un poco más de apoyo lateral. Sí me resultaron un poco duros, pero quizás esto podría deberse al cuero.

El maletero tiene una capacidad de 364 litros que abatiendo los asientos, en dos partes (60:40) puede llegar hasta los 1263 litros de capacidad. El maletero está bien rematado, aunque la forma no permite aprovecharlo al máximo, los pasos de rueda están muy marcados y eso además de restar capacidad impide por ejemplo que tengan huecos en los laterales (en el lateral derecho hay unas cintas para sujetar por ejemplo los triángulos de emergencia). Debajo del piso hay un hueco en el que está el compresor de aire que forma parte del kit de reparación de pinchazos que tienen toda la gama, la rueda de repuesto no está entre las opciones.

El cuadro de instrumentos tiene un tacómetro de grandes dimensiones, a ambos lados hay zonas que muestran información, aunque viendo otros modelos del mercado, como un VW Golf o un Audi A3, resultan excasas. A la izquierda y en grande aparece un indicador de cambio de marchas, a la derecha datos del consumo, temperatura exterior y nivel del depósito de combustible. El velocímetro es digital y se encuentra en la parte inferior del tacómetro, un sitio que puede provocar desviar la mirada de la carretera; para solventar este inconveniente, está el head-up display, una lámina de plástico situada en la parte superior del salpicadero en la que podemos ver el velocímetro, las señales de tráfico, indicaciones del navegador y los datos del control de velocidad adaptativo. Las versiones menos equipadas tienen un cuadro de instrumentos diferentes, con un velocímetro de aguja en el centro y el tacómetro en el margen izquierdo.

Hay dos sistemas multimedia, el básico tiene una pantalla monocroma y botones físicos. Nuestra versión tiene de serie el más avanzado; este consta de una pantalla a color de 7 pulgadas que es táctil cuando el vehículo está detenido. En movimiento, el sistema se puede manejar a través de órdenes vocales o utilizando el mando circular que hay entre los asientos y que Mazda denomina HMI Commander. A pesar de ser el más avanzado, es un sistema muy sencillo de utilizar, y comparado con lo que se ofrece en el mercado, bastante limitado, a pesar de ofrecer la posibilidad de conectar Twitter, Facebook y Aha. En el nivel de equipamiento Luxury el sistema de audio está desarrollado por BOSE, da un sonido muy bueno sin apenas vibraciones.

Las alternativas al Mazda3

El Mazda3 compite en un segmento plagado de modelos, en constante renovación y en el que destacar es muy complicado. Debo reconocer que he quedado muy satisfecho del trabajo realizado por Mazda es su compacto. Si sumo la sensación obtenida por calidad general y por satisfacción al volante, lo sitúo por encima de modelos como el KIA Cee`d, el Hyundai i30 2015, el Renault Mégane o el Toyota Auris. Un Volkswagen Golf, un SEAT León o un Ford Focus estarían al mismo nivel.

El Mazda3 con motor de 105 CV estaba a la venta desde 20 325 €, la versión probada era la correspondiente con el nivel Luxury cuyo precio partía en los 23 065 €. El Mazda3 2017 tiene un precio similar, solo 100 euros superior. Es más costoso que la mayoría de las alternativas mencionadas en el párrafo anterior: un SEAT León TDI de 115 CV cuesta 19 960 €, el Toyota Auris 115D de 111 CV tiene un precio de 19 500 €, el Renault Mégane dCi 110 cuesta 19 930 € mientras que el Ford Focus de 120 CV parte desde los 19 125 €. El más asequible de todos es el KIA Cee`d de 136 CV que cuesta 17 869 € mientras que el más costoso es el Volkswagen Golf con motor Diesel de 115 CV, parte desde los 23 690 € —es incluso más costoso que el Mazda3 de 150 CV—.

 

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